Misión y Principios Rectores


 

Visión

 

Impulsar, a través de la inversión en educación, a una nueva generación de pensadores críticos y creativos que estimulen el desarrollo socio-económico y mejoren la calidad de vida en América Latina de una manera social y ambientalmente armoniosa.

 

Misión

 

La Fundación Alma mejora la educación de los niños económicamente empobrecidos en América Latina a través de proyectos que refuerzan el pensamiento crítico, la creatividad, el razonamiento analítico y los valores armoniosos para formar individuos socialmente responsables y concientes del medio ambiente.

 

Principios Rectores

 

Desde la raíz. En lugar de aplicar una solución preconcebida en América del Norte a una necesidad percibida; pasamos tiempo en la comunidad, escuchando y aprendiendo. Si reconocemos una necesidad en un contexto de educación de la infancia temprana; y sentimos que podemos crear y apoyar una solución innovadora y sostenible, ayudaremos a esa comunidad a crear un proyecto Alma.

Atrayendo donantes. Creemos en “enseñar a pescar” en lugar de “dar pescado” y conversamos nuestros proyectos con todos aquellos que muestran interés por la comunidad. Para nosotros, compromiso local no significa la aprobación de un líder de la comunidad sino el apoyo de toda la comunidad. Para asegurar el compromiso local y el sentimiento de pertenencia, insistimos en que las comunidades paguen por lo menos el 10% del costo total del proyecto.

Microfinanzas y microfilantropía. Las microfinanzas y la filantropía micro. Creemos que los pequeños proyectos son más rentables que los grandes proyectos. Todos nuestros proyectos están dentro de un presupuesto anual de $ 12.000. Nosotros maximizamos el retorno social de nuestra inversión.

Inversión directa. No invertimos a través de intermediarios. En lugar de eso, invertimos con socios locales y/o ejecutamos la dirección de los proyectos nosotros mismos.

Múltiples resultados. Buscamos un enfoque sostenible e integral de todos los proyectos. Aunque nuestro enfoque es la educación infantil, incorporamos mensajes de responsabilidad social y conciencia ambiental en nuestros proyectos. Por ejemplo, nuestros programas de comidas ofrecen comida local, agricultura sostenible y nutrición en el suministro de comidas.

Sostenibilidad. No invertimos en intervenciones. En lugar de eso, invertimos en proyectos de tres años de duración o más, con planes de sostenibilidad a largo plazo. Apoyamos que los proyectos sean auto-sostenibles, de tal forma que ya no sea necesaria nuestra colaboración.

Medición de desempeño. Hemos creado valiosas herramientas de evaluación y medición de resultados basados en los estándares de la Agencia Canadiense para el Desarrollo Internacional y el protocolo del Laboratorio para la Reducción de la Pobreza.

 

Medición de nuestro éxito

 

Como somos una organización de voluntarios en su mayoría, nuestros “trabajos” no dependen del éxito de los proyectos, por lo que podemos ser honestos sobre lo que está funcionando (y qué no) y evitar el “sesgo de éxito” que la mayoría de las organizaciones benéficas tienen.

Entramos en cada proyecto con un conjunto claro de objetivos y medimos nuestro éxito en el logro de estos objetivos cada tres meses.

Cada año y cuando un proyecto “finaliza” hacemos una detallada evaluación del proyecto ya que muchos de nuestros objetivos son difíciles de cuantificar. Es fácil hacer una lista con el número de participantes y beneficiarios, pero mucho más difícil es determinar si un niño ha sido capaz de mejorar su capacidad de comprender e interpretar lo que lee o escucha.

Utilizamos una serie de mediciones cualitativas de fuentes como el Laboratorio para la Reducción de la Pobreza para medir nuestro verdadero éxito.

Si esto resuena con usted, háganoslo saber! Estamos en busca de colaboradores que aprecien el arduo trabajo de crear un cambio real a largo plazo!