El valor de la narración


La narración siempre ha sido el medio primigenio de aprendizaje en comunidades indígenas. Antes de la colonización y que el sistema de educación de los colonos fuera impuesto en los indígenas; la narración de historias era la forma en que la sabiduría era mantenida a través de las generaciones y pasada a los niños. Hoy en día es más relevante que nunca y parte integral de como la Fundación Alma imparte educación indígena.

Cuando hablamos de educación basada en la sabiduría del contexto local; pienso que estamos evocando la sabiduría de pasadas generaciones y el conocimiento aprendido de la tierra, el clima, y animales. La información esta integrada en las narraciones, canciones, interacciones y prácticas culturales. Es así como el conocimiento es impartido y consiguientemente define la “alfabetización” en las comunidades dónde trabajamos y en cualquier lugar donde la comunicación oral es predominante. Tratamos de hacer de esta alfabetización el centro de nuestra pedagogía. Porque esta basada en lo local y es fácilmente experiencial lo que lo hace divertido, relevante y significativo. Algunas veces utilizamos libros, cámaras y computadoras, pero solo después de que la información es recolectada a través de fuentes tradicionales; esencialmente la narración de cuentos.

 

La narración promueve el pensamiento critico porque hay múltiples significados que pueden provenir de la misma historia. Y porque las historias indígenas en particular no tienen estructuras establecidas. Una historia rara vez se cuenta de la misma manera dos veces. Las lecciones extraídas de una historia determinada pueden variar de un oyente a otro y la forma en que se interpretan agrega una oportunidad para el pensamiento crítico.

 

 

La narración es interactiva, requiere articulación verbal y escucha activa. Promueve sentimientos de empatía entre el narrador y el oyente. Permite al oyente ponerse en el lugar de los narradores y ver el mundo a través de sus ojos. Esto permite la comunicación, que es algo de lo que depende en gran medida la cultura humana de cualquier tipo, no solo las culturas indígenas. Somos animales sociales y las teorías educativas de “vanguardia” más recientes sugieren que la empatía, la escucha y el “llevarse bien con los demás” deben ser los objetivos de la educación en todas partes.

 

Alan Harman